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lunes, 17 de noviembre de 2014
Publicado por
☮TaNyA☮
en
15:03
Etiquetas:
amigas,
amistad,
amor,
hermana,
personal,
personas favoritas,
problemas
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No quiero ni hacer cálculos de cuanto
tiempo tiene que elegiste esa frase para describir nuestra relación… ¡Wow!
Cuantos años has estado a mi lado, cuantas aventuras hemos pasado juntas y
cuantas tristezas hemos superado porque nos tenemos la una a la otra.
Sin miedo a nada, por este medio te digo
una vez más que te amo con toda el alma. Claro que tenemos diferencia, claro
que nos hemos peleado y por supuesto que a veces nos caemos mal por
insignificancias. Nos reímos, nos juzgamos, nos burlamos e incluso nos
insultamos. Y todo porque no podemos ser más que personas; humanos respirando
el mismo aire. Pero con todo y eso aquí seguimos, listas para limpiar las
lágrimas o salir a comer alitas.
A veces pienso en ti y sólo veo las cosas
malas: los gestos, las palabras e incluso las amistades externas. Sabes bien
que parte no me gusta de ti o quiénes en tu vida no me parecen adecuados (y sí.
Hablo de amores y gustos personales), pero también sabes que con todas esas
cosas lo único importante para mí es que tú eres auténtica conmigo. Y cuando se
trata de hacer una lista siempre estoy en tus primeros números. Nunca me has
dejado sola ni en segundo plano.
Sé muy bien que de tu parte deber ser
algo parecido, sé que me quieres y te preocupas por mí. ¡Oh, claro que lo sé!
¿O ya no recuerdas que pensamos igual y hablamos raro? Así que por eso esta
carta no es exactamente para decirte cuanto te aprecio o cuanto te agradezco lo
que haces, porque bien sabemos todo eso (es de las cosas que nunca he temido
decirte). Este texto es más bien para disculparme.
Te pido perdón por todas esas veces que
he estado ausente. Sé que si pasamos demasiado tiempo juntas llega el punto en
el que nos hartamos una de la otra, y sé que a veces cuando más me necesitas yo
no estoy ahí por ese miedo. Pero también debes saber que el momento en el que
mandes un mensaje con las letras “S.O.S.”, te llamaré.
También quiero pedirte una disculpa por decir aquello que no quieres escuchar, y al mismo tiempo advierto que lo seguiré haciendo. Sé que piensas que te criticaré o juzgaré y por eso te digo las cosas como van, sin embargo te afirmo que nunca lo he hecho. Cada persona es dueña de sí misma y a mi parecer ni siquiera juzgarte a ti mismo está permitido por el simple hecho de que somos humanos y no lo podemos saber todo. Y no te digo las cosas para herirte. Para mí la sinceridad es lo mejor de nuestra relación y aunque a veces te duela escuchar mis palabras, tienes que hacerlo. No soy Pepé Grillo pero Tanya Chapulín se le acerca o ¿no?
Y por último quiero pedirte perdón por todo lo que no te digo o no te dije. Muchas veces me he preguntado porque nunca he podido hablarte directamente de ese cariño que existe en mi corazón de piedra para aquel chico del cual ambas sabemos su nombre, y siempre me respondo lo mismo: no lo sé. Creo que tiene que ver con el hecho de que tú estuviste ahí todo el tiempo y por eso no es necesario dar detalles de lo que tú viste, y al mismo tiempo siento que mucho tiene que ver con el hecho de que ni siquiera yo tengo nombre para esa situación. Sé que no soy exactamente un libro abierto pero tampoco me considero una mente totalmente cerrada. Contigo hablo y confieso muchas cosas, sabes de mi familia, de mis “amigos” y hasta de mis mascotas, aunque claro está que hay muchas más que me guardo. No por miedo o desconfianza, sino porque muchas veces simplemente no estoy lista para hablar. Tú mejor que nadie sabe que pienso demasiado y al hacerlo creo que mi necesidad de hablar se desvanece un poco. Además, hasta ahora no me he llenado de sentimientos porque el escribir me ayuda a sacar las cosas.
También quiero pedirte una disculpa por decir aquello que no quieres escuchar, y al mismo tiempo advierto que lo seguiré haciendo. Sé que piensas que te criticaré o juzgaré y por eso te digo las cosas como van, sin embargo te afirmo que nunca lo he hecho. Cada persona es dueña de sí misma y a mi parecer ni siquiera juzgarte a ti mismo está permitido por el simple hecho de que somos humanos y no lo podemos saber todo. Y no te digo las cosas para herirte. Para mí la sinceridad es lo mejor de nuestra relación y aunque a veces te duela escuchar mis palabras, tienes que hacerlo. No soy Pepé Grillo pero Tanya Chapulín se le acerca o ¿no?
Y por último quiero pedirte perdón por todo lo que no te digo o no te dije. Muchas veces me he preguntado porque nunca he podido hablarte directamente de ese cariño que existe en mi corazón de piedra para aquel chico del cual ambas sabemos su nombre, y siempre me respondo lo mismo: no lo sé. Creo que tiene que ver con el hecho de que tú estuviste ahí todo el tiempo y por eso no es necesario dar detalles de lo que tú viste, y al mismo tiempo siento que mucho tiene que ver con el hecho de que ni siquiera yo tengo nombre para esa situación. Sé que no soy exactamente un libro abierto pero tampoco me considero una mente totalmente cerrada. Contigo hablo y confieso muchas cosas, sabes de mi familia, de mis “amigos” y hasta de mis mascotas, aunque claro está que hay muchas más que me guardo. No por miedo o desconfianza, sino porque muchas veces simplemente no estoy lista para hablar. Tú mejor que nadie sabe que pienso demasiado y al hacerlo creo que mi necesidad de hablar se desvanece un poco. Además, hasta ahora no me he llenado de sentimientos porque el escribir me ayuda a sacar las cosas.
Y bien, si leíste todo esto y aún sigues
queriendo leer mis palabras… Debes saber que aunque el tiempo, la distancia o
la vida algún día nos llegue a separar, siempre me sentiré en deuda contigo y
mientras viva siempre tendré algo que escribir gracias a que tú eres parte de
mi vida. Sólo contigo he vivido tantas cosas en tan pocos años.
Te quiere,
miércoles, 13 de agosto de 2014
Hola. No preguntaré cómo estás porque la
verdad es que sé que estás bien, o al menos sé que sigues viva e intentando
salir adelante, y me da gusto. En verdad me da mucho gusto que sigas intentando
sobrevivir, créeme que sé que no es fácil. Sin embargo existe un gran elefante
cuando tú y yo estamos en la misma habitación y eso no sé siente nada bien.
No tengo idea que sucedió o cuándo o cómo
o qué hice, y me pregunté todo eso durante mucho tiempo intentando no sentirme
mal y tratando de llegar a ti una vez más para que todo fuese como antes. Grave
error. Ahora es cuando mejor comprendo que las cosas no suceden dos veces del
mismo modo y una vez que algo cambia jamás vuelve a ser igual. Pero estoy
segura que si ambas hubiéramos querido esto hubiera funcionado una vez más,
hubiéramos podido regresar a esas largas platicas o a esas profundas ideas
dentro de nosotras.
Tus razones tendrás y quizá nunca logré
conocer que es lo que pasa dentro de tu mente pero en esta pequeña carta lo
único que quiero hacer es decir cuanto siento que ya no podamos sentarnos y
hablar, ni mucho menos escribirnos mutuamente cuando sintamos esa necesidad de
decirle a alguien que nuestro corazón comenzó a latir más fuerte debido a un
chico, pero lo que más lamento es no tener con quien compartir mis más grandes
deseos. Tú eras la única persona que conocía cada sueño que alguna vez se me
haya ocurrido, desde los más estúpidos hasta aquellos que me avergonzaban. Y sé
que tal vez no los cuentes pero estoy segura que por mucho tiempo pensarás en
mí y en todo lo que pudimos haber vivido juntas.
Extraño a ese alguien con quien compartía
cada pensamiento y que a pesar de los trabalenguas siempre lograba entenderme.
Extraño identificarme con alguien a tal grado que terminaras diciendo lo mismo.
Extraño a esa compañera de cortos viajes en el auto, sueños inalcanzables, y regaños vespertinos. Simplemente te extraño
mucho, y a pesar de todo lo que siento sé que de ahora en adelante seré una
persona más que se atravesó en tu vida y no porque yo no haya intentado, sino
porque tú te diste por vencida.
Uno de tus peores defectos es que crees
que todos deben intentar permanecer en tu vida porque los haces sentir que te
deben algo. Sientes que eres la única persona que siempre está bien y que eres
mejor que los demás. Estoy consciente de que todos tenemos defectos y que sin
duda tu autoestima es muy alta, sin embargo quiero aclarar que en nuestra
relación la única que no trató de arreglar las cosas fuiste tú. Y ya me cansé
tanto de esperar, así que dejaré de intentarlo. Muchas gracias por tu poco
tiempo y limitada amistad. Tal como tú, debo seguir adelante y entender que la
única compañera de sueños eterna que tendré seré yo misma.
Ten una hermosa vida,
Una chica sincera.
miércoles, 6 de agosto de 2014
Publicado por
☮TaNyA☮
en
11:17
Etiquetas:
amante,
amistad,
amor,
chico malo,
encontrado,
mejor amigo,
perdido,
personal,
problemas
1 comentarios
¡Wow!
Triste es saber que ya ni siquiera puedo llamarte "amigo", no
tengo las ganas ni mucho menos razones. Y quisiera decir que en parte es mi
culpa pero la verdad es que no lo creo así. Sé que
suena egoísta y
tal vez un tanto infantil, pero la razón por la
que decidí que no
aguantaría más tus
arranques de ira, “malos
entendidos”,
mentiras y demás malos
tratos, es porque te quiero demasiado.
Te quiero tanto que no sólo he
escrito esta carta para ti, de hecho podría juntar
todas esas páginas
llenas de mis pensamientos sobre ti y armar un gran libro. Te quiero tanto que
necesité de toda
la fuerza en mí para no
contestar un mensaje más. Te
quiero tanto que llegué a
pensar que no te quería, sino
que te amaba, y esa pequeña chispa
en mi cerebro me hizo aún más
temerosa por los efectos que podrías tener
en mí. Por
eso he decidido dejarte ir. He decidido que ya no quiero ser más
masoquista, porque si bien llegaste a ser el único que
estaba ahí para mí cuando
no tenía a
nadie, también
llegaste a ser el único que
faltaba en mi vida la mayoría del
tiempo.
Y ¿sabes? Eso de
dejarte ir lo he intentado por muchísimo tiempo y no he podido, aún me duele
pensar en ti, aún mis lágrimas corren por mis mejillas cuando recuerdo los
buenos momentos y día con día veo que es más difícil dejar de pensar en ti. No
fue sino hasta hace unos días en los que me puse a reflexionar que, a pesar de
que eres la única persona a la que he tenido el valor de contarle todo sin
importarme nada, también me di cuenta de que eres al único al que nunca le pude decir lo que realmente sientía y a mi parecer eso es lo que aún me
mantiene a la espera de ti. No sé si es porque no quería arruinar esa profunda
amistad que compartíamos o porque simplemente tenía miedo a enfrentarme a mis
propios sentimientos. Pero hoy tienes que saberlo todo, hoy quiero poder decir
tu nombre sin sentir que algo por dentro se destruye.
¿Dramático? Pues sí, pero entre nosotros nunca ha existido nada más que drama y estoy más que convencida de que no he podido seguir adelante porque de alguna manera debo cerrar tu capítulo. No sé cómo o por qué, pero estoy segura de que esto es lo que debo hacer… Tengo derecho y urgencia por expresarlo y tú tienes derecho a saber, a leer e incluso hasta opinar.
¿Dramático? Pues sí, pero entre nosotros nunca ha existido nada más que drama y estoy más que convencida de que no he podido seguir adelante porque de alguna manera debo cerrar tu capítulo. No sé cómo o por qué, pero estoy segura de que esto es lo que debo hacer… Tengo derecho y urgencia por expresarlo y tú tienes derecho a saber, a leer e incluso hasta opinar.
Siempre había
pensado en mí como
aquella chica que no busca problemas y quiere relaciones sanas en su vida, pero
al conocerte me conocí mejor a
mí también y me
di cuenta que tengo un algo por los “chicos
malos”. Esa
clase de chicos que como tú
aparentan no temerle a nada, ser fuertes y rebeldes, esos chicos que parece no
importarles la vida, pero que al mismo tiempo les importas tú más que
nadie. ¿Qué puedo
decir? Me la creí. Y no sólo te di
el título de “mejor
amigo” por
mucho tiempo, sino
que me enamoré. Me
enamoré de tu
sentido del humor, de esas letras que enviabas a diario, de tu rebeldía y tu
forma de protegerme cuando querías… No tengo palabras para describir lo
que sucedía entre nosotros. Éramos amigos, por supuesto. Eras mi mejor amigo. Y en algún punto, entre
malos entendidos, peleas, reconciliaciones y disculpas, ambos caímos el uno por
el otro. No hay manera de negarlo, no hay como escapar de esta confesión…
Bueno, tú puedes decir lo que quieras pero de mi parte todo está claro: Sentía
algo inexplicable por ti.
Me hiciste tanto bien y tanto mal al mismo tiempo. Me perdí en el
mundo y en tu mundo. Cada efecto que me provocaban tus palabras me hacía temerle aún más al
efecto de la gente. Temía en el
poder que ellos podían tener
sobre mí, porque
tú lo
tuviste. No sólo me
hacías
creerte todo, también me
llevaste a lugares físicos y
mentales que en mi vida hubiese imaginado que existían, me
hacías dudar
de mí misma, me retabas para ser alguien más… Y esto último quizá no fue
lo peor, porque si bien lograste hacerme a tu manera, también conocí partes
de mí que nunca
me atreví a
revelar. Me cambiaste tanto, me hiciste daño…
Sin embargo, nunca podría admitir que fuiste un error en mi vida. Nunca podría decir que fuiste lo peor aún cuando si me hiciste caer en lo más bajo. Jamás sería capaz de arrepentirme de todo lo que viví contigo, porque todo ello me ayudó a superar obstáculos, a encontrarme y sobre todo a ser más fuerte. Más fuerte en cuanto a barreras internas, luchas mentales y sobre todo en mis decisiones.
Sin embargo, nunca podría admitir que fuiste un error en mi vida. Nunca podría decir que fuiste lo peor aún cuando si me hiciste caer en lo más bajo. Jamás sería capaz de arrepentirme de todo lo que viví contigo, porque todo ello me ayudó a superar obstáculos, a encontrarme y sobre todo a ser más fuerte. Más fuerte en cuanto a barreras internas, luchas mentales y sobre todo en mis decisiones.
No sólo decidí dejar
de pensar en ti como ese algo que todavía tengo
la esperanza de que ocurra, también he
decidido que no volveré a
dirigirte la palabra hasta que mi mente haya entendido que tú ya no
puedes ser parte de este corazón. Ya no
puedes permanecer aquí y
seguirme cambiando, ni tampoco puedes quedarte para ser un obstáculo que
me impida ver más allá de ti.
Simplemente tengo que dejarte salir y quizá así pueda
volver a decirte “hola” sin
temerle a un gran “adiós”. Porque
después de
todo esto que he decidido, esa es la prueba más dura
por la que me has hecho pasar. Conocer a alguien y caer tan profundo no es lo
peor, sino el momento en el que debes desprenderte de ese amor que es más tóxico que
bendito.
Realmente espero que llegue ese “chico
malo” y que
no sólo
cambie su manera de ver la vida por mí, sino
que cambie su manera de verme a mí y
decida que yo no soy la que debe cambiar para estar con él. Quiero
a alguien con la misma fuerza que tú tenías para
protegerme, con ese sentido del humor que iluminaba mi cara cuando más lo
necesitaba, con esa rebeldía que me
vuelve loca y con esa pasión por lo
que sea que haga, pero al mismo tiempo quiero que ese alguien no sea en nada como
tú. Quiero
que esa persona sí sepa dar no sólo el
cuerpo, sino también el
alma y la mente. Quiero que esa persona no me haga perderme, sino que se pierda
conmigo.
No espero tú
respuesta, sinceramente. No tengo mucho que agradecer ni nada que más que
decir, así que
espero comprendas esta salida
fácil que
estoy tomando para dejar de pensar un poco en ti. Te quiero, sé que nunca
dejaré de hacerlo, pero ahora sabes que tengo más de una razón para quererte
lejos de mi vida.
Nunca más,
Una chica perdida y encontrada.
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